A nuestros padres por darnos tanta imaginación e inteligencia para conseguir un trabajo tan creativo, original e interactivo como éste.
A nuestros profesores por enseñarnos cosas nuevas sobre este fascinante mundo lleno de códigos extraños.
A las aulas de ordenadores (y sus sillas) que casi, casi han sido nuestro tercer hogar.
Y sobre todo, Miguel, Paola y Borja, queremos agradecer a todas aquellas personas que han dedicado un poquito de su tiempo a navegar por esta página y que han jugado a ser jueces por un
día.
MALDITAS REJAS

