Declaración de la hermana

 

    Me llamó mi hermana hacia medianoche. La verdad es que me extrañó mucho, Maria no es de las que suele telefonear a altas horas de la noche. Cogí el teléfono y contesté. María estaba llorando y muy nerviosa. No conseguía entender lo que me decía. Le pedí que se calmara y que hablara con más tranquilidad. Le pregunté que qué le pasaba, que por qué estaba de esa manera. Ella me dijo que había tenido una discusión muy fuerte con César por algo relacionado con el trabajo (eso creí entender).


    La discusión, según me dijo, había subido mucho de tono y estaban intercambiándose toda clase de insultos e improperios, hasta el punto de que María y César forcejearon y esta cayó. Al parecer, éste se estremeció al ver que había tirado a mi hermana al suelo. Me dijo que puso una cara de horror que nunca le había visto y se echó las manos a la cabeza, cogió su chaqueta y, según me contó Maria, salió de casa apresuradamente. Sería ya la una y media de la madrugada.


    María nunca me había dicho que ella y César discutían a menudo, por eso me cogió un poco desprevenida. Me dijo, también, que ya estaba harta, que las discusiones se habían convertido en algo rutinario y que ya no podía más. De todas formas, todavía sigo sin creerme que César haya podido hacer una cosa como esta.

 

 


Volver al Informe Policial 


     

Créditos